BIOGRAFÍA

Nací en Tui (Pontevedra) en 1956. Viví en esa ciudad hasta los seis años, cuando mis padres se trasladaron a A Coruña. Mis primeros estudios los realicé con mi madre, que era maestra rural, hasta los ocho o nueve años, momento en que ingresé en el colegio de los Dominicos. Allí cursé toda mi formación hasta el paso a la universidad, en la Facultad de Derecho de Santiago. Tras cursar el primer año, decidí cambiar de rumbo e iniciar estudios en Bellas Artes. Ya tenía contacto con el mundo del dibujo y la pintura, pues desde los once años había estado aprendiendo con D. Aurelio de Lombera, pintor hiperrealista con estudio en la ciudad.

Logré el ingreso en la Escuela Superior de Bellas Artes de Valencia y, poco antes de cumplir un año allí, comencé también a trabajar en la Ciudad Fallera, tras haber ejercido varios oficios menores. Para entonces ya tenía a mi primer hijo. Trabajé en el ámbito fallero prácticamente durante los ocho años que viví en Valencia. Al terminar la carrera, y después de participar en varias exposiciones colectivas y alguna individual —aún con una obra pictórica poco madura—, me presenté a las primeras oposiciones para Enseñanzas Medias que se convocaron en Galicia. Obtuve plaza como profesor agregado en 1983 y, al año siguiente, gané la Cátedra que me llevó directamente a O Carballiño (Ourense).

A partir de mi segundo matrimonio, del que tengo tres hijos más, y una vez estabilizado en la ciudad de Ourense —a pocos kilómetros de mi centro de trabajo, el IES nº 1 de O Carballiño— comencé mi etapa pictórica profesional, que me llevaría a realizar más de cincuenta exposiciones individuales, no solo en Galicia, sino también en muchas ciudades españolas y en varios países europeos. Este recorrido se amplió últimamente con viajes a México. Aunque el grueso de mi actividad pictórica se desarrolló esencialmente entre 1990 y 2015, eso no significa que se haya detenido. Aunque en menor medida, sigo colaborando con galerías e instituciones que solicitan mi obra, aunque ya sin los fatigosos desplazamientos que exigían las exposiciones individuales lejos de casa.

En realidad, he sido un privilegiado por poder dedicarme a las actividades más queridas para mí: la creatividad en todas sus facetas —pintura, diseño gráfico, fotografía— y la docencia, ejercida siempre en el mismo centro durante más de 41 años (con un lapso de seis años en los que participé en la creación del Centro de Formación Continuada del Profesorado de Ourense, CEFOCOP).
También me resultó muy interesante la colaboración diaria con una viñeta de actualidad política que se publicó durante ocho años de forma continuada en la edición de Ourense del periódico La Voz de Galicia.
Quedan atrás mis intervenciones en radio y televisión, siempre sobre temas de actualidad, y por supuesto mis trabajos literarios, como la publicación de La Cruz del Salvador y sobre todo, mi enorme pasión por la investigación histórica.

Mi obra, ahora, es mucho más selectiva, pues he superado con creces los quinientos cuadros, lo que me permite afrontar trabajos de gran formato y “proyectos especiales” que durante años, por la premura de las exposiciones, me resultaban imposibles de plantear.