
Martes, 16 de Octubre de 2007
Marcelino
Cuevas
león
Juan Valcárcel lleva hasta Sardón su
pintura nostálgica y colorista
El pintor pontevedrés sorprende por sus
collages, retratos e imágenes de ciudades
históricas
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| Juan Valcárcel es un artista en
constante evolución creativa |
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Actualmente prepara una gran obra dedicada al León
de los años veinte
Juan Valcárcel Obelleiro es pintor de trazo
seguro y color desbordante, y es, también, dibujante que hace humor
gráfico en un diario orensano. Valcárcel es un hombre polifacético y
bohemio que rebusca viejos periódicos en los mercadillos de toda
España. Un artista que se especializó, durante un tiempo, en el
retrato de singulares acordeonistas, de esos hombres que desde el
escenario de la calle ponen música a las ciudades.
El pintor gallego ha vuelto a León y trae en sus lienzos caballitos
de feria, retratos imposibles de ciudades dormidas en el tiempo,
collages que nos hablan de noticias y personajes que existieron en
épocas pretéritas¿ y mucho color, raudales de color que llenan de
luz sus pinturas. La parte más espectacular de su exposición en la
galería Sardón nos muestra su versión de aquellos locos bajitos a
los que gusta joder con la pelota y a los que Serrat dedicó
en su momento una de sus canciones más populares. Son cuadros
divertidos, llenos de ironía y de los que parecen surgir las notas
musicales de una banda dominguera o los estrafalarios ruidos de las
casetas de feria. Una serie entrañable en la que el pintor trabaja
con grandes masas matéricas que sabe controlar a la perfección.
Las embarcaciones de bajura, esos pequeños cascarones que los mismos
pescadores han policromado con pinturas detonantes, son otro de sus
motivos predilectos. «Me encantan -dice- esas pequeñas embarcaciones
que milagrosamente son capaces de enfrentarse a los temporales
marinos. Creo que tiene mucho mérito adentrarse mar adentro en una
embarcación tan frágil. Pero además hay que reconocer lo hermoso de
su pintoresquismo».
Con la cabecera del Diario
Más seria, pero no menos colorista, es la serie de obras que
Valcárcel ha dedicado a las viejas ciudades, Orense, Pontevedra,
Coruña¿ y en estos días, cuenta, «estoy pintando un cuadro dedicado
al León de los años veinte, partiendo de la cabecera de un ejemplar
de Diario de León de aquella época». Hay que decir que en cada uno
de estos cuadros, en los que destaca el empleo del collage, figura
siempre la primera página de un periódico de hace más de cincuenta
años, lo que da píe al artista para representar la vida cotidiana en
las viejas ciudades.
Quizá la parte más elaborada de la exposición la dedica el pintor al
collage puro y duro. «Esta serie la inicié cuando me encargaron la
portada de un libro. Me gustaron los resultados y lo que era
solamente un trabajo se ha convertido en una serie de más de una
docena de cuadros. En ellos figuran documentos antiguos, viejas
portadas de revistas, fotografías que tienen marcada en su emulsión
la impronta del tiempo, y muchos otros pequeños detalles unidos por
unas simples veladuras de pintura».
Valcárcel se presenta en Sardón como un pintor lleno de inquietudes,
como un artista en constante evolución que aún busca nuevos caminos
para sus trabajos, aunque la suya es ya una pintura que tiene el
reposo del veterano. Valcárcel lo ha pintado todo, pero en su cabeza
siguen bullendo los proyectos, siguen surgiendo nuevas sendas de
investigación. Es un pintor vivo y optimista que nos traslada a
mundos de maravillosos colores, de audaces marinos, de viejas
ciudades o de milagrosas historias contadas a través de imágenes que
él sabe como nadie rescatar del olvido. Horario: de lunes a viernes,
de 11.00 a 13.00 y de 18.30 a 21.30. Calle Juan Madrazo, 25.